
¿Por qué sus calentadores infrarrojos empotrados se estropean con frecuencia? (Y cómo solucionarlo)
Si alguna vez ha tenido que lidiar con calentadores infrarrojos empotrados en el techo, sabrá que, en realidad, son como “trampas de calor”. Todo está concentrado en un espacio muy reducido, por lo que la temperatura aumenta rápidamente.
La mayoría de las personas piensan que es el elemento calefactor el que se daña primero. Pero, en realidad, suele ser la conexión de los cables lo que falla. Cuando se utiliza aislamiento de baja calidad y el calentador está sometido a ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento, los cables simplemente se dañan. Se agrietan, se degradan, y entonces se produce un cortocircuito. Eso no es precisamente lo que uno quiere en un calentador para el techo.
El verdadero problema es el sello de sellado.
Piense en un modelo de baja calidad: el lugar donde el tubo de cuarzo se conecta con los cables eléctricos suele estar sellado con algún tipo de pegamento básico o con una conexión suelta. Ese material no puede resistir el calor; se seca y se encoge. Una vez que ese sello se rompe, la humedad y el oxígeno pueden entrar al interior del calentador. Entonces, los filamentos internos comienzan a oxidarse y el aislamiento se vuelve frágil. Es un desastre. Y, lo que es más importante, representa un riesgo de incendio.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente.
En lugar de simplemente cubrir los cables con tubo termorretráctil, utilizamos un proceso de sellado especializado. Hablamos de sellos de vidrio-metal a alta temperatura o de recubrimientos cerámicos. El objetivo es simple: mantener el gas halógeno dentro del tubo y evitar que algo del exterior entre.
Requiere algo más de trabajo artesanal, pero eso significa que los cables no se dañarán en las primeras 500 horas de uso. Así, la resistencia eléctrica permanece constante, lo que asegura que el calentador funcione bien durante más tiempo.
Un consejo importante sobre la instalación:
El problema es que un mejor sellado hace que los cables sean más rígidos. No se pueden doblar los cables en ángulos pronunciados para que quepan. Si se fuerza un doblez demasiado fuerte, existe el riesgo de romper ese sello, lo cual anula completamente el propósito de utilizar materiales de alta calidad. Asegúrese de que la carcasa tenga suficiente espacio para que los cables puedan curvarse naturalmente. Un poco de planificación durante la instalación le ahorrará muchos problemas más adelante.