
Deje de perder sus asientos en el patio debido al frío Es un ciclo frustrante: cuando hace frío, las mesas exteriores se vacían, y uno se ve obligado a meter a la gente en un comedor abarrotado. En realidad, se está perdiendo dinero, ya que hace demasiado frío para tomar cócteles fuera. Lo resolvemos con calentadores infrarrojos montados en el techo. El secreto es que estos dispositivos no intentan calentar el aire; eso sería inútil. Si intentas calentar el aire, el viento se lleva todo el calor. En cambio, el calor infrarrojo actúa directamente sobre la piel y la ropa de las personas. Es como estar sentado bajo el sol en un día soleado. La “zona de calor” Dado que se trata de emisores de ondas cortas o medias, creamos una especie de “burbuja de calor” justo debajo del calentador. Tus invitados sentirán como si estuvieran en una temperatura perfecta de 72°F, incluso si el aire a su alrededor está prácticamente congelado. Pero no basta con colocarlos en el techo y esperar lo mejor. Si tus techos son altos, necesitas más potencia. De lo contrario, el calor desaparecerá antes de llegar a los hombros de los invitados. Calculamos la potencia exacta necesaria para que cada asiento tenga la misma temperatura. A nadie le gusta ser el “persona con frío” en la mesa. Además, estos dispositivos cuentan con controles por zonas. ¿Por qué usar toda la potencia en una noche tranquila? Puedes reducirla para que tus invitados no se sientan abrumados o sudorosos. Cuando la gente se siente demasiado caliente, se van. Pero cuando están cómodamente calientes, piden otra ronda de bebidas. El lado negativo (mantenimiento) Sé honesto: estos dispositivos consumen mucha energía. Antes de instalar varios calentadores de 2kW o 3kW, debemos asegurarnos de que el panel eléctrico pueda manejar esa carga. No hay nada peor que que los disyuntores se apaguen justo en medio de una noche de gran afluencia de clientes. Además, los restaurantes son lugares sucios: hay grasa y humedad por todas partes. Usamos carcasas recubiertas de polvo para evitar que se oxiden, pero aún así será necesario hacer algo de limpieza. Cada few meses, limpia las lentes de vidrio. Si se acumula grasa en ellas, esto bloqueará el calor. Es un trabajo de cinco minutos que ayudará a que tu patio no se convierta en un congelador.